La equidad de género en la política mexicana ¿Verdad o ficción?

Mucho se ha presumido la obtención de la equidad de género en el ámbito político en México. La Secretaría de Gobernación está ocupada por primera vez por una mujer, la mitad del gabinete de AMLO está conformado por mujeres, la cámara baja se constituye de un 48.2% de mujeres y la cámara alta de un 49.22%. Pareciera ser que años de lucha por la representación política de la mujer han dado su fruto. Sin embargo, nos corresponde a los y las ciudadanas cuestionarnos si esta representación es real o sólo aparente.


Si bien es cierto que se han logrado avances significativos en materia de representación política de la mujer, aún quedan muchos por hacer. En la Cámara de Diputados no hay ni una sola mujer líder de bancada y en el senado solo una. En adición, la repartición de las comisiones ha causado un descontento justificado. En el Senado, si bien mujeres lideran 21 de las 46 comisiones, destaca el hecho de que este no es el caso de ninguna de las comisiones más importantes – gobernación, hacienda, puntos constitucionales, estudios legislativos, economía, relaciones exteriores o justicia. Hablando del poder ejecutivo, otra cuestión bastante preocupante es que de las 32 gubernaturas actuales, solo 3 son ocupadas por mujeres y tan solo el 14% de las alcaldías a nivel nacional son encabezadas por una mujer. Queda claro que aún tenemos un largo camino por recorrer.

Es necesario reconocer que aún no existe una equidad de género verdadera en México. Las mujeres representan el 51.4% de la población en el país y no existe estudio que muestre evidencia científica de que los hombres tienen más talento. Por ende, las mujeres mexicanas tienen el mismo talento y habilidades, y estas deberían estar ocupando la mitad de los espacios de participación política; si no los están alcanzando es porque el sistema no se los está permitiendo. Conseguir una verdadera representación de las mujeres debe ser una prioridad.


Las mujeres en México enfrentan una situación flébil. Acorde al INEGI el 66.1% de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia de género en un punto de sus vidas y 2 de cada 5 hombres casados han ejercido algún tipo de violencia contra sus parejas. Las mujeres representan sólo el 36% de la fuerza laboral y, según datos de Conapred, ganan en promedio 34% menos por hacer el mismo trabajo que un hombre con similar educación. Asimismo, 7.5 feminicidios ocurren cada día en el país.

La paridad de genero es una condición básica para una democracia de calidad y sin ella el cumplimiento de los derechos de la mujer se ve perjudicado. La ONU y el Banco Mundial han dejado muy en claro que la participación política de la mujer tiene un impacto muy positivo en el desarrollo de un país y ha quedado demostrado que son las mujeres en la política aquellas que traen a la mesa los temas de equidad de género. Los problemas antes mencionados no podrán ser resueltos hasta que tengamos una equidad de género real en la política. Tenemos el deber de luchar por los lugares y espacios que las mujeres merecen y en los que actualmente son infrarepresentadas.